México

Familia mixteca
cuicateco, mixteco, triqui

tejido triqui

 

La familia mixteca, una de las familias más grandes y diversas en el tronco otomangue, se divide en tres grupos: el cuicateco, el mixteco y el triqui (o trique). Estas lenguas se hablan mayormente en la parte occidental del estado de Oaxaca, pero el mixteco también se habla en las partes colindantes de los estados de Puebla y Guerrero.

Mapa de MéxicoMapa: donde se hablan las lenguas mixtecas
 

El cuicateco y el triqui tienen pocas variedades, pero el mixteco es en sí una subfamilia que comprende muchas variedades. En general, cada pueblo tiene su propia manera de hablar, con rasgos algo distintos de los rasgos de los pueblos colindantes. La identidad social se basa en el pueblo, no en la región, ni en un grupo lingüístico. El hecho de que las mujeres de cada pueblo tienen un traje distintivo es una muestra de ello. Por esta razón es difícil contar las variantes del mixteco. 

La gente de los pueblos colindantes puede entenderse entre sí bastante bien, pero la gente de los pueblos que se encuentran a más de un día de camino generalmente no pueden. Una razón es que varios cambios de sonido han afectado diferentes partes de la región Mixteca. Por ejemplo, la mayoría de los pueblos en la parte suroeste de la región tiene la consonante s en muchas palabras, mientras que la mayoría en el noreste tiene la consonante d suave (el sonido de lado en español) en las palabras correspondientes. Así que la palabra ‘venado’ es isu en una parte y idu en la otra, y la palabra ‘metate’ es yoso en una parte y yodo en la otra. (Algunos pueblos usan otras consonantes más en las mismas palabras.) Otra razón que dificulta a la gente de diferentes pueblos entenderse es que a veces usan palabras completamente distintas. Por ejemplo, los pronombres que se usan en cada pueblo muchas veces son diferentes a los pronombres en pueblos colindantes.

El área donde viven los cuicatecos, mixtecos y triquis se llama la Mixteca, y comprende tierra fría, tierra templada y tierra caliente. Originalmente tenía suelos fértiles, pero algunas partes han sufrido mucha erosión; es muy difícil ganarse la vida sembrando maíz, frijol y calabaza de la manera tradicional. Una manera en que los mixtecos aumentan sus ingresos es en el tejido de la palma; fabrican sombreros, petates (esteras) y tenates (cestos), pero ganan muy poco. Las mujeres triquis aumentan sus ingresos vendiendo a los turistas textiles que fabrican en un telar de cintura. Algunas mujeres en Santa María Peñoles todavía cultivan gusanos de seda y venden el hilo en la ciudad de Oaxaca; algunos hombres hacen carbón y lo venden en el mercado en Oaxaca.

Otra respuesta a la presión económica es la emigración, y muchas personas de la Mixteca viven y trabajan en el Distrito Federal, en Oaxaca y en otras ciudades de la República Mexicana. Generalmente mantienen lazos con su pueblo natal, regresan cada año para las fiestas y contribuyen a las obras públicas para el beneficio del pueblo. Muchas personas van a los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California para trabajar en las grandes empresas agrícolas que se encuentran allí. Otros van a los Estados Unidos y a Canadá.

Se sabe mucho acerca de la histora de los mixtecos por medio de sus libros pictográficos, que se llaman códices. Estos códices presentan su cosmovisión, y también la historia de algunos de sus reyes. Uno de los reyes más famosos fue Ocho Venado Garra de Tigre, del pueblo de Tilantongo, quien reinó sobre un imperio grande en los siglos once y doce. Los mixtecos tenían fama de ser orfebres, alfareros y artesanos de mucha destreza. El grupo más conocido de objetos mixtecos fue encontrado en la tumba siete del sitio arqueológico de Monte Albán en Oaxaca.

Igual que las otras lenguas otomangues, las lenguas de la familia mixteca son lenguas tonales; es decir, el tono con que se pronuncia una palabra es de tanta importancia que al cambiarlo puede también cambiar el significado de la palabra a otro completamente distinto. Los tonos son tan importantes que se escriben en las ortografías prácticas (alfabetos) de muchas lenguas mixtecas, por lo menos en unas palabras. El triqui de Chicahuaxtla fue la primera lengua en que se descubrió un sistema con cinco niveles de tono; este sistema fue presentado por Robert Longacre en 1952. Además, los tonos pueden cambiar a otros antes o después de otro tono. La descripción de estos cambios en el mixteco de San Miguel El Grande la hizo Kenneth Pike y fue una de las primeras de este fenómeno, que se llama el “sandhi” tonal.

Igual que con otras lenguas en el tronco otomangue, el orden normal de las palabras en las lenguas mixtecas es: Verbo-Sujeto-Objeto. Los numerales preceden a los sustantivos que modifican, pero los poseedores y otros modificadores los siguen. Hay un juego especial de pronombres dependientes que a primera vista parecen ser sufijos en los verbos (indicando el sujeto) o en los sustantivos (indicando un poseedor), parecidos a los sufijos de persona y número en los verbos en español. Sin embargo, gramaticalmente se consideran como sujeto o poseedor, porque no se usan cuando se encuentra un sustantivo aparte después del verbo que funciona como sujeto o poseedor.

 


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